ESCULTURAS

A lo largo de su carrera artística, Graciela Schifrin Lorenzano produjo un número grande de esculturas, que hemos agrupado por orden temático. Desafortunadamente, las primeras esculturas realizadas en material cerámico -salvo el Gran Premio de Escultura- no se conservan, ni siquiera como imagen, dado lo perecedero del material, perdiéndose con el exilio emprendido en 1976. Este fue uno de los motivos que la impulsaron a realizar piezas en materiales que no se rompieran, y a ingresar a la Escuela Nacional de Bellas Artes de México, primero como alumna de taller aislado -una manera de tener un taller donde trabajar- y posteriormente, al perderse esta posibilidad por motivos de nuevas reglamentaciones de la Universidad, a cursar la carrera completa en Artes Visuales. Un monumental cemento de más de dos metros de alto -una cabeza estilizada- quedó en San Carlos, el edificio colonial en el Centro Histórico del D.F. donde funcionaba la Escuela antes de trasladarse a su lugar actual en Xochimilco. Algunas piezas grandes -también cabezas en su mayoría- la acompañaron en el regreso a Argentina en 1986, junto con las pinturas realizadas en ese período, los grabados, los dibujos.

Pueden verse las series escultóricas pulsando sobre las imágenes.

     Las cabezas

    


Serie de cabezas estilizadas en metal algunas y otras en madera o piedra, evocan cascos guerreros, o, en el caso de la madera, los elementos de hierro que posee, hace pensar en su aherrojamiento. Realizadas en plena dictadura, implican una forma de protesta contra el militarismo, la represión, el exilio.

    Los corsés

    

Esta serie fue realizada en los primeros años del regreso a Argentina, y consiste en estilizaciones de formas que evocan barriletes, en madera y metal. Están hechas para ser colgadas, flotando en el espacio. No es casual que fueran trabajadas con el regreso de la democracia a Argentina. Fueron expuestas en el Centro Cultural San Angel, de la Ciudad de México, y otro conjunto de la serie en la Galería HO Hellersdorfer Originale de Berlín. Muchas de ellas quedaron en México y en Berlín.

    Los barriletes

    

"Y finalmente, el tercer grupo, el de los llamados "barriletes". Son objetos escultóricos que no se apoyan en el suelo: se encuentran suspendidos del techo, ocupando y estructurando el espacio. Difiere de la escultura tradicional su forma de estar situados en el espacio y el hecho de que se trata de construcciones abiertas -en el sentido de Humberto Ecco- pues se mueven y se dejan mover, variando sus configuraciones cuando así sucede.

"Los "barriletes" de nuestra artista nunca se van a echar a volar. Son trabajos escultóricos en su estricto sentido, construidos y montados, pero sin la capacidad de volar en el aire. De nuevo no se trata de imitar pero sí de un acercamiento visual y de reflexión metafórica. Pueden ponerse en movimiento -aunque con ciertos límites- pues cuelgan libremente del techo por cadenas. Algunos "barriletes" están situados dentro de una construcción cúbica de tubos metálicos que delimita un ambiente espacial propio."      Michael Nungesser. Crítico alemán.

    Las carteras

    


El primer conjunto de la serie de carteras escultóricas fue realizada en talla directa sobre madera; algunas piezas poseen aplicaciones de metal. Surgen de la constatación que cuando desaparece una mujer, quedan en los placares las carteras que poseyó durante toda su vida, y de las que no se desprendió nunca.

Esta serie, en sus distintas variantes, ocuparon obsesivamente varios años la vida artística de Graciela Schifrin Lorenzano. Muchas de estas piezas permanecen en México.

    Las torres

    

Esta serie comienza con una instalación realizada en Galerías Arcimboldo de Buenos Aires, de homenaje a las Abuelas de Plaza de Mayo, a sus hijas desaparecidas, y a los nietos hallados o todavía en poder de los represores. Una estructura geométrica de metal daba soporte a cuadrículas móviles de aluminio que la cubrían por completo. Algunas de estas cuadrículas, generando formas geométricas, poseían la foto de las hijas desaparecidas. Flores de muertos estaban esparcidas por el suelo, escarpines, agujas de tejer. Contó con la presencia y el apoyo de Abuelas de Plaza de Mayo.

A esta torre siguieron otras en madera, algunas iluminadas, que fueron expuestas en Salones Nacionales de Escultura, y en el Salón Manuel Belgrano, así como en el Museo Raggio.

    Los libros de artista

    

Esta última serie de libros de artista, uno de ellos en madera de talla directa, otros basándose en un módulo geométrico con diversas formas de realización final: en metal, en tela, etc., con páginas que hablan de las víctimas de la Amia, de la declaración universal de los derechos de las mujeres, contra la tortura, contra la discriminación. Fueron expuestos en el Congreso Nacional y en el Museo Raggio.

    Las columnas

    

 

Piezas en madera tallada, de aproximadamente metro y medio de algo, por 25 de ancho y 5 de espesor.