FELISA PINTO, CRITICA ARGENTINA

CARTERAS Y CORSES: HOMENAJES Y DENUNCIAS

Esculturas y relieves de Graciela Schifrin Lorenzano

En la muestra de carteras y corsés de Graciela Schifrin Lorenzano se perciben dos lecturas, amén de talentosas en lo artístico, profundas y necesarias en su contenido. Por un lado, haber elegidos dos íconos insospechados del vestuario femenino, que suelen ubicarse en el área de lo accesorio, como punto de partida de una reflexión opuesta a ese concepto. Por otro, haber querido transmitir, de una manera excepcional, una suerte de homenaje “a las que ya no están”, en el caso de carteras-esculturas, y una denuncia a la opresión femenina, en los relieves de corsés. Esos íconos, habitualmente frívolos o coquetos, se han transformado, por la mirada y la mano de la artista, y adquieren ahora otra densidad y significado. Para ella, las esculturas que ubican a la cartera como protagonista, tienen la misión de exorcizar sus vivencias y pensamientos sombríos. “La visión de una cartera abandonada en una catástrofe me atormenta desde chica. Ya sea en las imágenes del Holocausto, como en las carteras que dejan las muertas en el ropero. Sin olvidar, desde luego, las que descubro en las ilustraciones gráficas que registran huellas de genocidios o desapariciones forzadas. Para mí, son el testimonio del paso de una mujer por el lugar de la catástrofe.” (Graciela Schifrin Lorenzano)

Al mirar sus carteras-esculturas, en cambio, se percibe que la artista ha logrado transformar magistralmente su angustia. Y para ello, se deja llevar por un lenguaje plástico brancusiano, plasmado en maderas nobles y vetas luminosas. Redondeces y volúmenes trabajados con sensualidad y precisión, sobre maderas de anchico, o restos de estacadas, a veces recuperadas del río, en el Tigre, con restos de vida vegetal. La textura del lapacho, un ciruelo, un pino Oregón, el timbó y un cedro, se hacen elocuentes e irresistibles, gracias al trabajo sensible de Graciela Schifrin Lorenzano.

Por su parte, el corsé, otro accesorio, en este caso opresor y equívoco, es el tema de los relieves realizados en telgopor entelado, colocado sobre tela, pintados con acrílicos, junto a collages que incluyen elementos encontrados al azar, y que resumen su denuncia sobre la opresión y la violencia ejercida sobre el cuerpo de la mujer. Arandelas, trapos rejilla que recuerdan rejas, tuercas tornillo, acentúan su discurso sobre el corsé-arnés, leído de otra manera.

Esta es, al fin y al cabo, la propuesta estética de la artista, y a mi entender, absolutamente lograda, tanto en las carteras, como en los corsés.

En suma, una muestra necesaria

Felisa Pinto
Buenos Aires, 10 de mayo de 1999