LAS CRITICAS

A lo largo de su carrera, la obra de Graciela Schifrin Lorenzano concitó la atención de críticos y teóricos del arte en Argentina, México o Berlín: Ofrecemos aquí algunos de sus comentarios. Son las siguientes:

1. Michael Nungesser, crítico alemán, con motivo de la exposición que realizó en la Galería HO de Berlín-Hellersdorf,     Alemania, en 1995. Comprendía relieves, barriletes y esculturas en madera.
2. Felisa Pinto, crítica argentina, con motivo de muestra de Carteras y Corses que realizó en Galería Arcimboldo en 1999.
3. Néstor García Canclini, teórico y crítico argentino, con motivo de la muestra de Carteras y Corsés que se realizó en     Galería Arcimboldo en 1999.
4. Alberto Giudice, crítico argentino, en Clarín, a propósito de la exposición de Carteras y Corsés en la Galería Arcimboldo.
5. Laura Feinsilber, crítica argentina, en Ambito Financiero, a propósito de la exposición Carteras y Corsés en la Galería    Arcimboldo.
6. Carlos Blas Galindo, teórico y crítico mexicano, en ocasión de la muestra realizada en el Centro Cultural San Angel de     México DF,  en 1998.

Aquí ofrecemos algunos de los párrafos de sus comentarios. La versión completa se encuentra en la página correspondiente.

1. Michael Nungesser, crítico alemán, con motivo de la exposición que realizó en la Galería HO de Berlín-Hellersdorf,     Alemania, en 1995. Comprendía relieves, barriletes y esculturas en madera.

"La escultora Schifrin de Lorenzano se concentra en sus esculturas en el cuerpo humano, ante todo el femenino, bosquejando cabezas y torsos; saca de la madera lo articulado, lo orgánico, lo escondido y lo encerrado a tra­vés de torsiones y curvaciones. Dentro de ese grupo de escul­turas tienen un papel importante las "fracturas". Son piezas rotas, partidas en dos, de algo originariamente entero. Dos piezas que una vez formaban una sola pieza. Dos piezas que se podrían armonizar. Dos piezas que se puede imaginar también como pareja.
Lo especial de esas esculturas pequeñas se halla en su apariencia elemental, semejante a formas primitivas. Se halla en su calidad suave y acariciante para la mano. Se halla en lo no imitativo, aunque surgido del común orgá­nico. El escultor inglés Henry Moore, también un pariente espiritual, escribió una vez, que la tarea de Brancusi en la escultura consistió en "liquidar esa proliferación y hacernos conciente de la forma. Para conseguir eso, tenía que concentrarse en formas simples y claras, tenía que reducir sus esculturas a un cilindro." Algo parecido se puede decir sobre Moore, y Schifrin de Lorenzano prolonga esa tradición."

2. Felisa Pinto, crítica argentina, con motivo de muestra de Carteras y Corses que realizó en Galería Arcimboldo en 1999.

"En la muestra de carteras y corsés de Graciela Schifrin Lorenzano se perciben dos lecturas, amén de talentosas en lo artístico, profundas y necesarias en su contenido. Por un lado, haber elegidos dos íconos insospechados del vestuario femenino, que suelen ubicarse en el área de lo accesorio, como punto de partida de una reflexión opuesta a ese concepto. Por otro, haber querido transmitir, de una manera excepcional, una suerte de homenaje  “a las que ya no están”, en el caso de carteras-esculturas, y una denuncia a la opresión femenina, en los relieves de corsés. Esos íconos, habitualmente frívolos o coquetos, se han transformado, por la mirada y la mano de la artista, y adquieren ahora otra densidad y significado"

3. Néstor García Canclini, teórico y crítico argentino, con motivo de la muestra de Carteras y Corsés que se realizó en     Galería Arcimboldo en 1999.

"Carteras-esculturas. Parecidas a las estatuas, de las que Julio Cortázar escribió que son como las esperanzas, que hay que ir a verlas, porque ellas no se molestan. Hay que atravesar un largo corredor, subir la escalera, internarse bien al fondo, toda una Reconquista de los 761 de los secretos exhibidos y escondidos al final del pasillo. (García Canclini hace aquí alusión metafórica a la dirección de la Galería Arcimboldo)
Carteras-esculturas, escalera, cultoras de la impavidez de la madera, madura para mostrar sin exhibir, simplemente para dejar ver el ritmo de sus vetas y nudos. El pliegue del cierre sobre su base es como una veta más, integrada al cuerpo del objeto.
Sólo enuncio aquí unas pocas líneas de interpretación de esta convivencia entre carteras elegantes y abandonadas, carteras y corsés, moda y moldes, entre accesorios para la seducción y para el sojuzgamiento. No evito señalar lo que esta aproximación tiene de metáfora sobre la coexistencia y los desencuentros, en la trama social, en nuestro país y en tantos otros, del lujo y el desamparo.
Vistos así, carteras y corsés trascienden su condición de accesorios. Los accesorios pueden ser pensados como algo superfluo o ocasional, y también como lo que facilita acceder. ¿A qué? Por las carteras y los corsés, artefactos que se juegan infinitas tensiones, comunicación y encierro, pasan constantemente las historias más íntimas y más públicas de este mundo. Revelarlas, elucidarlas sin mostrarlas, mostrar las resistencias y los nudos, son tareas de un arte que explora la interacción entre hombres y mujeres, entre mujeres y mujeres, entre las miradas que los hombres intercambian a propósito de las mujeres, para indagar los cruces que vibran más allá del dinero y las tarjetas de crédito."

4. Alberto Giudice, crítico argentino, en Clarín, a propósito de la exposición de Carteras y Corsés en la Galería Arcimboldo.

"Carteras y corsés se titula la sugestiva muestra de Graciela Schifrin Lorenzano -en Arcimboldo, Reconquista 761- objetos que, aunque suelen ubicarse en el área de lo accesorio, hablan de ancestrales sojuzgamientos. Las carteras de Lorenzano son tallas en madera de exquisito tratamiento, en general elaboradas en su tamaño real. Vista así, aparecen como un elemento adherido a la condición femenina, de ambigua lectura, hasta que una instalación en sombrías penumbras las amontona como en una suerte de montículo funerario. Son carteras abandonadas, que desgarran ausencias.
El corsé, con toda su carga de asfixia, es el tema de una serie de colages realizados sobre telgopor entelado, junto con elementos que refuerzan la idea de la opresión ejercida sobre el cuerpo de la mujer: grampas, bisagras, tuercas. No hay literalidad en esta segunda serie de trabajos, sino la construcción plástica de un poderoso sentimiento."

5. Laura Feinsilber, crítica argentina, en Ambito Financiero, a propósito de la exposición Carteras y Corsés en la Galería    Arcimboldo.

"No hay ninguna razón que impida al artista actual acudir a materiales e ideas a cuál más disímil. Y es así que Graciela Schifrin Lorenzano hace su arte utilizando corrientes y técnicas diversas. En primer término se muestra como una hábil escultora en madera, capaz de dotarla de un acabado ebanístico consumado."

6. Carlos Blas Galindo, teórico y crítico mexicano, en ocasión de la muestra realizada en el Centro Cultural San Angel de     México DF,  en 1998.

"Mantengo una especial predilección por los temas políticos en el arte y mucho me entusiasman aquellas obras en las que tal contenido se halla resuelto mediante recursos que también son contestatarios en cuanto a lo artístico. Por mis afinidades, prefiero ocuparme de la producción de aquellos pocos artistas que, como Graciela Schifrin, no solamente han sido capaces de detectar alguna o más de una de las necesidades culturales que han surgido durante el tiempo en el que les ha correspondido vivir, sino que además se han atrevido a asumir la riesgosa responsabilidad de satisfacer tales requerimientos, sólo que desdeñando la normatividad con la que quienes controlan el mainstream llamado internacional regulan la cultura artística a nivel mundial.
Dicha normatividad contempla, entre otros aspectos, cuáles son las vertientes artísticas cuya práctica les está reservada, de manera exclusiva (y, por eso mismo, excluyente), a los autores primer mundistas; cuál es la duración de las exclusividades; a cuántos artistas originarios de países periféricos, dependientes y dominados conviene tolerar dentro del mainstream a fin de aparentar que existen iguales oportunidades para todos; cuáles son las vertientes artísticas que los no primer mundistas están obligados a cultivar; cuáles son las sanciones y las medidas intimidatorias destinadas a someter a quienes se rebelan."